jueves, 20 de noviembre de 2008

Ruido y democracia : Expresión, autonomía y praxis

RUIDOCRACIA busca reflejar manifestaciones contemporáneas locales, considerando la resonancia global de las acciones. Un paralelismo entre el ruido y la democracia que se propone como punto de partida a través del cual poder sondear la profundidad de dicha relación, sin límite de ningún tipo. Por lo tanto, no se propondrán temáticas estancas en torno a las cuales establecer un posible debate, sino, desde la desterritorialización que la unión de ambos conceptos conlleva, poder contemplar la profundidad que pueda llegar a tener.

Entre otras posibles lecturas, el ruido y la democracia son conceptos que contienen una implícita carga ambigua de inclusión y exclusión. El ruido, como práctica expresiva, ha sido objeto de un enorme potencial cultural mientras que, desde un punto de vista social, es desecho a eliminar o, cuando menos, desalojar de un orden que se pretende en armonía. De forma semejante, la democracia se presenta como verdadera inevitable utopía de la representatividad, al mismo tiempo que es utilizada como justificante de discursos, acciones económicas y bélicas claramente excluyentes. El ruido y la democracia se convierten entonces en signos contemporáneos de prácticas tanto culturales como políticas.

El ruido y la democracia como parámetros en torno a los cuales desarrollar una actividad expresiva así como una muestra de procesos en desarrollo son los objetivo de esta convocatoria. Conectar singularidades mediante una programación fragmentada, abierta y dialogante que sirva de motor para una posible continuidad a modo de trabajo abierto, discontínuo y deslocalizado.

Como gesto inicial pretende contemplar, en un evento, una parte del amplio espectro de iniciativas tácticas, artísticas, teorías y sensoriales, en diálogo directo con expresiones estéticas que devienen en ruido y en nuevas formas de autogestión y prácticas políticas autonómicas que revindican una democracia radical.

Se propone como un ejercicio de autonomía temporal, centrado en su propia inmediatez organizativa gracias a una programación fragmentada y orientada a la expresión, la autonomía y la praxis. Partiremos del diálogo indisciplinado entre piezas y actuaciones sonoras, vídeo-documentales, acciones performativas, audiovisuales en directo, talleres infantiles, intervenciones urbanas, presentación de proyectos, ponencias teóricas e instalaciones artísticas.

Por lo tanto este evento introductorio e inaugural tiene la forma de una jornada informal e independiente, compuesta de prácticas sonoras, performativas y discursivas dentro del transversal abanico de relaciones (posibles y imposibles) entre el ruido y la democracia.

RUIDOCRACIA invita a acciones autonómicas que expresen los ruidos de la democracia y el potencial de las formas conectadas de resistencias políticas, artísticas y sensoriales.